Cada capa de una solución tiene su propio control.
Quién entra, qué puede hacer, qué datos ve, cómo se conecta con otros sistemas y qué queda registrado. Separar esas capas permite proteger cada una y revisar lo que pasa en cualquier momento.
No somos una empresa de ciberseguridad: aplicamos buenas prácticas de seguridad en las soluciones que desarrollamos.